Este 8 de marzo conmemoramos la fuerza de las mujeres acercando servicios gratuitos de salud sexual y reproductiva a comunidades rurales e indígenas del Lago de Pátzcuaro y la Meseta Purépecha.
Cuidarnos no debería depender del lugar donde nacimos, la lengua que hablamos o nuestra condición económica. Cuidarnos debería sentirse bonito.
Tu donativo puede ayudar a que cientos de mujeres tengan acceso a servicios de salud sexual y reproductiva dignos y cercanos, y con ello, detectar a tiempo una enfermedad, prevenir complicaciones o incluso, salvar una vida.